Guía EUDR para el café salvadoreño: trazabilidad y cero deforestación

Guía EUDR para el café salvadoreño: trazabilidad y cero deforestación

Tecnología e Innovación; Sostenibilidad

Guía EUDR para el café salvadoreño: trazabilidad y cero deforestación

Desde el 1 de agosto de 2025, según el registro del proyecto en OPSAA/IICA, el sector cafetalero salvadoreño dispone de una herramienta concreta para navegar el Reglamento de Productos Libres de Deforestación de la Unión Europea (EUDR). La Guía de Negocios para el café de El Salvador: Navegando las obligaciones de diligencia debida del EUDR, elaborada por el Centro de Comercio Internacional (ITC) con financiamiento de la Unión Europea en el marco del proyecto Ilamatepec, traduce una norma compleja en pasos aplicables para productores, cooperativas, exportadores y compradores europeos.

El documento —revisado por el Instituto Salvadoreño del Café (ISC) y el Ministerio de Economía (MINEC)— no es un folleto abstracto. Explica qué datos exige la UE, cómo geolocalizar parcelas, qué significa «libre de deforestación después del 31 de diciembre de 2020» y qué responsabilidades recaen en cada eslabón de la cadena. Para un país cuyo café occidental crece bajo sombra en la cordillera Apaneca-Ilamatepec, la guía conecta sostenibilidad ambiental con acceso al mercado europeo.

Del webinar al curso: capacitar antes de exigir

Antes del lanzamiento formal de la guía, Ilamatepec ya había preparado el terreno. Según el ITC, se tradujeron al español seis manuales sobre EUDR y se celebraron cuatro webinars con cerca de 300 participantes de empresas y organizaciones salvadoreñas. En noviembre de 2024, una sesión en ISEADE–FEPADE trazó la hoja de ruta sectorial; el 2 de diciembre de 2024 arrancó el curso virtual «Cumpliendo con el Reglamento de Productos Libres de Deforestación de la UE» en la plataforma SME Trade Academy del ITC.

La secuencia es didáctica: primero entender la norma, luego aplicarla. El EUDR exige a operadores europeos demostrar que el café importado no proviene de tierras deforestadas. Eso obliga a documentar origen, trazabilidad y riesgos —tareas que, para una cooperativa de 120 socios o una finca familiar, pueden parecer abrumadoras sin acompañamiento. La guía ofrece casos nacionales, ejemplos de geolocalización y referencias a herramientas como el portal DFTG (Deforestation-Free Trade Gateway) del ITC.

Qué debe entender quien exporta café salvadoreño

Tres ideas resumen el reto. Primera: la trazabilidad ya no es un lujo de microlotes; es requisito de acceso. Segunda: la sombra del cafetal salvadoreño —bosque cafetalero, suelos volcánicos, altitud— es una ventaja narrativa si se puede demostrar con datos. Tercera: ISC y MINEC no son espectadores; son socios de implementación junto al ITC.

Quien tosté en Milán, Hamburgo o Bruselas pedirá pruebas. Quien produzca en Juayúa, Ataco o Ahuachapán necesita parcelas identificadas, registros de cosecha y cooperación con el exportador. La guía EUDR no garantiza ventas automáticas, pero reduce la incertidumbre: convierte una regulación europea en un manual de campo para el café de El Salvador, donde la calidad de taza y la integridad del paisaje pueden contarse con la misma voz.

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