CENTA: la ciencia que llega al cafetal, de la poda al laboratorio

CENTA: la ciencia que llega al cafetal, de la poda al laboratorio

Tecnología e Innovación; Cultivo y Procesamiento

CENTA: la ciencia que llega al cafetal, de la poda al laboratorio

Si el ISC habla de política y de taza, el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) habla de planta, suelo y método. Creado en 1993 por decreto legislativo, es un ente científico y técnico, autónomo y adscrito al MAG, con sede en Ciudad Arce (La Libertad) y 41 agencias de extensión en el país. Su misión es proveer soluciones tecnológicas al agro y a la agroindustria, en armonía con el ambiente: seguridad alimentaria, exportaciones y calidad de vida rural.

Investigar para recomendar, no para guardar el dato

Entre sus funciones está asesorar al MAG en política científico-tecnológica, generar y transferir tecnologías, divulgar resultados y promover laboratorios. En café, eso se traduce en algo que el productor puede aplicar el lunes: cómo podar, cuánto fertilizar, qué variedad combinar, cómo leer un análisis de suelo. El proyecto de investigación participativa con la cooperación coreana KoLFACI —tres años, en paralelo con otros siete países de América Latina— trabaja variedades tradicionales y mejoradas, tipos de poda y programas de fertilización de bajo costo para que el café de pequeño productor vuelva a ser rentable.

Las parcelas están en Sacacoyo (La Libertad) e Izalco y Juayúa (Sonsonate). El CENTA insiste en que la taza no se salva solo con la tijera: hace falta sombra, control de roya y de broca, y nutrición según laboratorio. Al cierre del proyecto se esperan guías de poda, balance de nutrientes en sistemas agroforestales y una docena de tecnologías evaluadas. Es extensión en el sentido clásico: la ciencia baja al cantón.

Compromiso con el producto y con quien lo cultiva

Un Pacamara de 90 puntos no nace de la nada. Nace de tejido bien manejado, de suelo alimentado y de una planta que no se dejó envejecer. El CENTA no otorga medallas; otorga criterio. Ese criterio —generalista, público, replicable— es lo que permite que más familias, no solo las de concurso, ofrezcan un café limpio, dulce y digno de mesa.

Quien quiera servicios puede acudir a la sede o a las agencias (horario laboral habitual; contacto en centa.gob.sv). Descubrir el café salvadoreño también es descubrir esta red: laboratorios, viveros de conocimiento y la idea de que recomendar bien es una forma de cuidar el grano y a la sociedad que lo cosecha.

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