Vietnam, sequía y existencias vacías: el segundo productor aprieta el mercado

Vietnam, sequía y existencias vacías: el segundo productor aprieta el mercado

Sostenibilidad; Cultivo y Procesamiento

Vietnam, sequía y existencias vacías: el segundo productor aprieta el mercado

Vietnam es el segundo productor mundial de café y el ancla del Robusta: Agri-ProAfrica sitúa alrededor del 95 % de su cosecha en *Coffea canephora*, concentrada en los Altiplanos Centrales. Cuando ese origen tropieza, el mercado de soluble, de mezclas y de precio en Londres se entera al día siguiente. Los *Coffee Market Reports* de la Organización Internacional del Café lo dejaron por escrito a lo largo de 2025.

La cosecha 2023/24 fue mala. El informe de septiembre (cmr-0925) cifra las exportaciones vietnamitas de ese año cafetero en 25,09 millones de sacos, frente a 27,8 millones del ciclo anterior, con una producción bajando a 26,79 millones por clima adverso. El de diciembre (cmr-1225) añade el detalle que más importa a quien compra: el suministro interno tocó mínimos récord y los stocks locales quedaron casi completamente agotados. El hueco no se cerró del todo hasta que el grano de 2024/25 empezó a fluir a los canales de exportación, hacia diciembre de 2025.

El rebote, el efecto base y la cifra de noviembre

Para 2024/25, la ICO estima la producción vietnamita en 29,19 millones de sacos. Las exportaciones del año se recuperaron —el propio cmr-0925 anota un acumulado al alza y un efecto base: se crece mucho cuando se parte de un noviembre o un agosto previos deprimidos—. En noviembre de 2025, según el informe de diciembre, las exportaciones de Vietnam subieron un 60,1 %, hasta 1,92 millones de sacos, frente a 1,2 millones un año antes. La ICO advierte que esa tasa espectacular refleja, en parte, lo bajo que había estado noviembre de 2024. No es un milagro agronómico de un mes: es la normalización después de un año de escasez.

Agri-ProAfrica sitúa la cosecha 2025/26 de Vietnam alrededor de 31 millones de sacos. Si se confirma, consolida el rebote. No cambia el modelo: Vietnam seguirá siendo, ante todo, Robusta de escala. El Salvador seguirá siendo arábica de altura.

Por qué un origen boutique debe leer a Vietnam

El café salvadoreño no compite con Dak Lak ni con Gia Lai. Compite en otra liga: Bourbon, Pacas, Pacamara, procesos honey y lavados de volcán, lotes que se catán con nombre de finca. El volumen nacional cabe en una fracción de lo que Vietnam exporta en un mes flojo. Precisamente por eso el clima vietnamita importa aquí. Cuando el segundo productor se queda sin existencias, el Robusta se encarece, las mezclas se reformulan y el arábica de especialidad se vuelve, para muchos tostadores, la parte de la carta que sí pueden explicar al cliente.

La sostenibilidad, en este cruce, no es un sello decorativo. Vietnam mostró que una sequía en el Altiplano Central vacía almacenes de un país entero. El Salvador mostró, en temporadas de lluvia excesiva, que la cereza de altura no espera. Dos climas, dos especies, una misma vulnerabilidad. La diferencia es estratégica: El Salvador no puede reponer millones de sacos. Puede reponer taza: sombra, renovación, cosecha en punto y trazabilidad. Quien tueste en Europa o en Asia y sienta el tirón del Robusta tiene un argumento claro para el origen salvadoreño: volumen pequeño, perfil nítido, un saco que no se diluye en la mezcla anónima.

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