El informe cafetero 2026 del USDA para El Salvador estima las exportaciones de 2025/26 en 535.100 sacos de 60 kilos (+12,6 %) y proyecta 543.000 para 2026/27. Estados Unidos seguiría como primer destino, con unos 268.570 sacos —cerca del 50 %—. Bélgica emerge como segundo polo, alrededor del 11 %. Italia, Alemania, Arabia Saudí y Japón completan el núcleo.
Lo más útil para quien aún duda si “vale la pena” la especialidad es otra cifra: los cafés gourmet y de concurso se venden con primas de 100 a 300 dólares por quintal sobre el precio de bolsa (Contrato C). Esa horquilla no es un deseo; es lo que el USDA observó en subastas y en el trabajo de promoción del ISC, con misiones a Europa, Asia y Estados Unidos.
Cómo se fabrica una prima
Se fabrica en la cereza madura, en el beneficio, en la mesa de cata y en un concurso que el mundo respeta. Taza de Excelencia no es un adorno institucional: es el mecanismo que enseña el precio. Un tostador que pagó 40 dólares la libra en julio no vuelve al commodity con la misma cabeza. Busca el siguiente lote de la misma finca, o de la misma región.
El informe nota que los agricultores aprovecharon precios altos para liquidar existencias. Hay oportunidad y hay aviso: sin renovación del parque, el volumen no acompañará. La prima, en cambio, sí puede crecer si la calidad se sostiene.
Invitación
Si usted es tostador, la matemática es amable: pague más por un saco que le llena la carta. Si usted es lector, entienda por qué un café salvadoreño de menú cuesta lo que cuesta. No está pagando un capricho. Está pagando volcanes, variedad y un oficio que el USDA, en frío, ya tasó en cientos de dólares de diferencia.
